Bitácora lunes
27 de febrero
Desde que
entro a la universidad, me preparo para alcanzar el tren de La Sabana que sale
a las 6 de la mañana. Para la clase de Investigación Social es la mejor opción
puesto que evito todos los trancones que se presentan en la autopista a esa hora.
Esperé el tren, como de costumbre, en la “estación” de la 134 con avenida nueve.
Tan pronto
llegó el tren a mi estación, 6:05 de la mañana, me subí, me senté y de
inmediato me dormí. Llegué a la universidad a las 6 y 50, me parecía extraño ya
que normalmente llegamos faltando veinte minutos para las siete. Empecé a
caminar hacia el edificio K desde el campus oriental, pero por el flujo de
gente que había no podía adelantarlos y, así, poder llegar más temprano. Estaba
en el edificio K a las 7 y 15
Ya que ese
día llegue veinte minutos tarde, me pareció una falta de respeto entrar a la
clase, incluso a la segunda hora. Hablé con el profesor la clase siguiente y
acordamos que podía hacer la bitácora, pero en base a los vídeos de YouTube que
el profesor colocó en su blog.
El primer
vídeo es titulado “Las Victimas de Facebook” un documental de 54 minutos
exactos que, desde los primeros diez minutos, plantea una problemática todavía
existente en el año 2020 y es la falta de responsabilidad a la hora de manejar
nuestras redes sociales. Presentan rápidamente el caso de Tessa, una chica de
16 años que había publicado la fecha, hora y ubicación de su cumpleaños en
Facebook sin percatarse que esta sería pública para todo Facebook.
Recuerdo aquel
día el cual fui a un taller de identidad digital para el 2020, en Bogotá,
realizado por comunicadores corporativos y especialistas en relaciones públicas;
en este taller, nos explicaron, en resumidas cuentas, lo que decía el
documental. Cuidar nuestras publicaciones, fotos y estados que publicábamos en
Facebook, Twitter, Instagram, etc., ya que, estos se convertirán en nuestra
hoja de vida digital para el futuro. Contaban testimonios de cuando las empresas
a las que ellos iba a aplicar para el empleo, les negaron el trabajo porque, en
sus perfiles digitales, publicaban cada fin de semana fotos de ellos bebiendo;
la empresa explicando que la imagen de sus empleados también es la imagen de la
compañía, y que no podían permitir que los clientes vean este tipo de publicaciones.
Me pareció
un poco exagerado, pero muy cierto. Ahora, por este documental y ese taller soy
muy cuidadoso con la información y los momentos que decido compartir, haciéndome
siempre las mismas preguntas ¿qué dicen de mí? ¿qué mensaje estoy trasmitiendo
con esto? ¿si alguna persona alejada de mi circulo social viera mi perfil, pensará
bien de mi o mal? Al fin y al cabo, toca aceptar que no podemos publicar “lo
que se nos de la gana” en las redes.
Nosotros
como comunicadores sociales y periodistas, al igual que los comunicadores audiovisuales,
tenemos ya una hoja de vida digital, nuestras redes sociales inmediatamente se
convierten en nuestro futuro, ya que, como periodistas, y que los medios de
comunicación masivos estén en línea también, no podemos publicar tantas cosas
como lo hacíamos antes. Cómo decía McLuhan “el medio es el mensaje” y si nos convertimos
en un medio digital, nuestras publicaciones, opiniones, posturas políticas
tendrán influencia en muchos.
Nos convertiríamos
en un medio para la sociedad, y esto a su vez, podría poner en peligro las decisiones
de muchas personas. El siguiente vídeo que el profesor publicó es “Netiqueta,
netetiqueta, civermodales y cibermaneras. La etiqueta en Internet”, en el cual Ángel
Gil, director de protocolo 21, explica que los medios de comunicación establecen
lo que es ética y moralmente correcto ante la sociedad, la existencia de normas
y reglas que nos rigen con este auge tecnológico. Estas no son normas obligatorias
ni tampoco leyes establecidas, son reglas de convivencia, son formas
voluntarias de actuar establecidas y aceptadas por todos y nos hacen la vida
más fácil y agradable que es lo que explica Ángel en su entrevista.
En Internet,
estas normas o conjunto de reglas se llaman netiqueta, las cuales nos rigen
moralmente al tomar decisiones en línea. El entrevistado expone que publicar
información en el perfil de otra persona, publicar información de otro en línea,
publicar fotografías sin consentimiento son faltas a la netiqueta. Se pierde esa
regla de convivencia, de privacidad y respeto. Estas reglas son establecidas
por la misma sociedad de Internet, las asumimos como propias aún así no sean
establecidas legalmente. Estas son normas sociales, el entrevistado expone varios
ejemplos de estas reglas en Internet como lo son:
- · Usar Mayúsculas = Gritar
- · Saludar y despedirse
- · Usar emoticones para expresar el
sentimiento
- · Puntuación y ortografía
- · Aclarar de manera clara el ‘Asunto’
en un e-mail
- · Siempre responder el e-mail
Este nuevo
auge de la tecnología y del Internet a cambiado la manera de expresarnos y vivir
en grupo. Gracias a estas normas entendemos que debemos dirigirnos a las
personas de cierta manera; no es lo mismo ‘chatear’ con los amigos que, con el
docente o el médico, ya que las personas en Internet suelen usara tecnicismos y
las abreviaturas, como, por ejemplo: q = que bn=bien t= te doc = doctor.
También, el
profesor Juan Sebastián Cobos publicó en su blog un vídeo sobre Términos y condiciones.
Este video fue el más interesante, a mi parecer, ya que abarca una situación con
la que siempre vivimos y no nos hemos puesto a trabajar en ella. En este video
explica que siempre ha existido ese gran documento de letras pequeñas en toda Internet
llamado Términos y condiciones. Increíblemente, estuve discutiendo este asunto
con mi novia en el cual quedamos sorprendidos como la aplicación Tik Tok estaba
usando los videos que los usuarios grababan para su publicidad. Los vídeos podían
ser personales o privados y de igual manera fueron publicitados.
Nos pusimos
en la tarea de averiguar qué había pasado con esto y por que ocurrió y nos
encontramos con los términos y condiciones de Tik Tok resumidos en el cual en una
parte muy explicita dice “toda publicación, video e información publicada en la
aplicación Tik Tok es propiedad de la misma” por ende, las personas que aceptaron
los términos y condiciones al descargar y utilizar esta aplicación no sabían que
sus videos pueden ser publicados por la misma aplicación para los fines que
ellos quieran. Este tema es bastante delicado y, para nosotros, la nueva generación
que creció con el desarrollo tecnológico y las redes sociales somos víctimas de
estos términos y condiciones que, cuando éramos niños, no sabíamos en qué nos estábamos
sumergiendo al aceptarlos y solamente pensando en pertenecer al gran grupo social
que estaba en progreso.
José, gracias por publicar tu bitácora. La mayoría de ella está en el nivel literal, aunque resaltan varios pasajes en los que realizas conexiones con tu vida cotidiana y tus conversaciones diarias, con lo cual estás haciendo uso del nivel inferencial e intertextual. Te recomiendo que en tus próximas publicaciones te acerques más a estos dos últimos y realices conexiones con textos científicos o investigaciones, para que llegues al nivel Analítico Crítico Propositivo, en el que propones nuevos saberes y vas más allá de las conexiones.
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